NOVENICA AL NIÑO JESÚS – Día tercero
Dulce Jesús mío, mi niño adorado ¡Ven a nuestras
almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Oh, raíz sagrada de
José que en lo alto presenta al orbe tu fragante nardo! Dulcísimo Niño que has sido
llamado Lirio de los valles, Bella flor del campo.
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Llave de David que abre
al desterrado las cerradas puertas de regio palacio! ¡Sácanos. Oh Niño con tu
blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado!
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
LA PALABRA DE
DIOS
"Cuando según la Ley de Moisés, se cumplieron
los días de purificación de ellos, llevaron a Jesús a Jerusalén para
presentarlo al Señor". (Lc. 2, 22)
REFLEXIÓN
Es muy cristiano la
costumbre de llevar los niños al templo para presentarlos al Señor, pero que
esta presentación sea para confirmar más nuestro solemne compromiso contraído
cuando los mandamos bautizar, o sea de enseñarles a ser buenos cristianos, con
la palabra y de manera especial con el buen ejemplo.
ORACIÓN FINAL
Oh, Jesús, Maestro Divino de los hombres, ilumina
a los padres de familia y a todos los encargados de la educación cristiana de
los niños y de los jóvenes, para que cumplan con la solemne misión que Él les
ha encargado. Amén.

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